Es natural para el ser humano la fijación por los espacios contenidos o autocontenidos, me explico:
Desde pequeños sentimos la protección del espacio-útero luego nos pasamos de cuna a coches y otros espacios protegidos, luego empezamos a descubrir nuestros propios espacios, y nos metemos dedos y cosas en el oído,por ejemplo, con esto conocemos el placer que nos dan los espacios, y podemos dedicar una vida completa fascinados con nuestras parejas rellenando espacios diversos, con infinidad de insertos.
La mayor tentación: los espacios prohibidos.
La ropa es un espacio flexible con nuestra propia forma.
La casa: nuestra máxima expresión de pertenencia con nuestros espacios.
Los vehículos son espacios móviles, queremos desplazarnos pero dentro de la seguridad de nuestro espacio-tocomocho-regalón,
Las Instituciones se publicitan por la imagen de los edificios que ocupan.
En fin pareciera que todo gira entorno a encontrar y ocupar espacios, y conquistarlos.
Pero mi moto, es todo lo Opuesto, es anti espacio, por mas que lo intentamos no hay espacio suficiente para meter cosas, tratamos de agregarle capacidad, pero solo conseguimos desvirtuar su esencia.
Se resiste a ser uno de nuestros espacios, es pura , es como los animales, que aparte de los canguros, no tienen una conexión tan esclavizante con los espacios, es como un depredador que acecha, ataca, mata y después de comer , no saca una bolsa para llevarse el resto,
Es como un gran mensaje que nos dice, “no te preocupes por mañana, mañana se vera”, es la real esencia de libertad, que no es ir a cualquier lado, sino que es no tener nada que te ate.
En algún punto de mi vida, cuando mis impulsos eran mas puros, deje todo lo que tenia para viajar y recorrer sin destino, antes de viajar, desocupe todos los cajones, vendí y regale lo que no podía llevar puesto, hice una fogata con recuerdos, cartas, fotos, y quede tal como vine al mundo. Viaje y recorrí países, me conocí yo mismo, y me gane mi propio respeto.
Ahora no estoy tan seguro de poder hacerlo.
Estoy cómodo con todos los espacios que he ido acumulando
Por eso me gusta mi moto. Y me gusta el no poder llevar casi nada.
Como si estuviéramos a poto pelao de nuevo, con ganas de comerse al mundo.
Voy a pedirle al doc, que me ajuste la dosis.
viernes, octubre 07, 2005
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